Antes de empezar una reforma conviene revisar el estado real de la vivienda o local: distribución, instalaciones, humedades, cuadro eléctrico, fontanería, suelos y necesidades de uso. Esta revisión evita presupuestos incompletos y ayuda a ordenar prioridades.
También es recomendable separar el proyecto por partidas: demolición, albañilería, electricidad, fontanería, pladur, pintura y acabados. Así puedes comparar mejor, decidir materiales y saber qué trabajos dependen de otros.
En Refcasa trabajamos con una visión coordinada de gremios para que la obra avance con criterio y el cliente tenga una idea clara de plazos, alcance y decisiones importantes antes de empezar.
